domingo, 20 de mayo de 2018

Bruce Springsteen . Spirit in the night

26 de Julio de 2009. Asisto en San Mamés a uno de los mejores conciertos que he tenido la suerte de presenciar. Bruce Springsteen & E Street Band nos ofrecen un show vitamínico, esplendoroso con un repaso exhaustivo a una carrera que tiene mucho donde rascar. Salgo en volandas del show y toda la semana estoy mascullando ir la en cinco días a Pucela. Finalmente un amigo me lleva y presencio otro concierto mayúsculo con el amigo Springsteen cambiando hasta doce temas respecto al set list de Bilbao. Antes de que empiece el concierto comentó con unos colegas de mi amigo que me volaría cabeza que sonase Spirit in the Night, uno de ellos me dice que es casi imposible, que no la suele ejecutar nunca. Nunca digas eso en un concierto de Springsteen. Para mi chaladura suena. Lucky man.





martes, 15 de mayo de 2018

sábado, 12 de mayo de 2018

Monster Magnet. Sala Santana 11/05/2018

Wyndorff dirigiéndose a la chusma
Todavía me pitan los oídos tras la poderosa descarga que ayer ofrecieron Monster Magnet en la Sala Santana de Bilbao. Todas las semanas deberían terminar con un concierto así, a todo trapo, sin concesiones, directos a la yugular los encabezados por Wyndorff plasmaron un vitamínico show que se me hizo corto. Esa es la única pega que le puedo poner al concierto. Una banda como Monster Magnet con la cantidad de jugosos discos que atesora debería estar sobre el escenario por lo menos hora y media. Es un mínimo exigible. Desconozco si es cosa de la sala porque luego tienen que dar cabida a los Dj de turno o si es la banda la que ofrece estos conciertos de apenas 75 minutos. Aspecto a mejorar. 

En cualquier caso Monster Magnet sonaron arrolladores, como una apisonadora, dando cancha a unos cuantos temas de su último disco Mindfucker ( que me acuerde Soul, Ejection o When the hammer comes down)  y en consonancia con ese álbum decantándose más por la vertiente hard rockera que por la lisérgica aunque en ocasiones ambas se cruzaron de forma sublime como en ese espectacular inicio con Dopes to Infinity o en otras de las gemas de ese disco: Look To Your Orb For the Warning. Tampoco se olvidaron afortunadamente de la pegajosa Negasonic Teenage Warhead, la clase de canción que creo no puede faltar nunca en su show. Igual que Powertrip, un cierre perfecto.

Insistiendo con la plebe
El concierto no tuvo altibajos y toda la banda brilló a gran altura. Phil Caivano sigue siendo un tipo fiable a más no poder, otro de esos guitarristas con una importancia vital en el sonido del grupo, igual de brillante que cuando les vi Rock Star en 2008 o en el Festimad de 1999, en ambas citas todavía estaba Ed Mundel pero mentiría si escribiese el guitarrista de ayer lo hizo mal, Garret Sweeny la clavó desde un segundo plano al igual que la sección rítmica, bajo y batería condimentaron la grasa a la perfección. 

Como he mencionado el concierto podría haber durado media hora más tranquilamente y de esa forma habríamos escuchado más temas de cualquiera de sus discos porque la verdad la trayectoria de esta banda es prácticamente perfecta sin álbum chusco que haya que echarles en cara. En cualquier caso gocé cual cochinillo en el lodazal. Y repetiría mañana mismo. Por cierto, en el puesto de merchan entre otras golosinas vendían un set list plastificado, firmado y con cuatro púas. ¿Dónde ha quedado esa lucha por pillar el set list, púas, baquetas y demás?. Cagüen.


martes, 8 de mayo de 2018

Small Town Rock Fest. Centro Artis Portillo 05/05/2018

Este fin de semana he acudido invitado por mi primo al Small Town Rock Fest que se celebra en Portillo (Valladolid). La segunda edición de este evento ha tenido lugar en el Centro Artis, una ubicación perfecta para rockear sin parar durante unas cuantas horas seguidas. Lo que viene a continuación no es una crónica exhaustiva sobre los conciertos. Vaya por delante que a excepción de Los Deltonos, una de las bandas que más he escuchado en los últimos años, no conocía a los demás participantes pero dada mi afinidad con Alex G, uno de los organizadores del evento y sujeto con el que comparto mi pasión por la música, acudí convencido de que lo que iba a escuchar merecería la pena como así fue. 

La fiesta comenzó el sábado a la mañana en el patio de armas del castillo de Portillo. Me informa un parroquiano de que se han realizado conciertos de corte clásico o jazz. En en esta ocasión iba a sucumbir al encanto del rock´n roll. Rubia fueron los encargados de desplegar sus melodías entre las piedras del castillo. Su me recordó que a Sara Iñiguez cantante de Rubia la habíamos visto en el escenario con Diamond Dogs un par de veces. El sábado en el castillo se les vio sueltos y pasándoselo pipa en plena solana. 

En el centro Artis con el sol de Castilla reinando a las seis de la tarde más o menos comenzaron Empty Bottles. Tenía buenas referencias sobre ellos pero como he escrito antes no les había escuchado. Iban con muchas ganas y propulsados por la rotunda voz de Toni se marcaron una sugerente actuación plagada de rock blues y entre trago va, trago viene de un artefacto que compartieron con el público se vinieron arriba. Se les veía pletóricos, contentos, disfrutando del rock´n roll en las distancias cortas. Suenan así de bien.



A eso de las ocho el cantante de Uncle Sal nos hace saber que cree tiene una papeleta por eso de que les han puesto entre Empty Bottles y Los Deltonos y la solventan con mucha clase. De esta banda de Ibiza es que no tenía ni una referencia y me encantaron. Tal y como sonaban me dio la impresión de  que tienen que tener el culo pelado de dar conciertos. Desde luego el sábado sonaron rotundos. Comenzaron con un tema pausado que se va calentando de forma elegante y que captó toda mi atención, Hard Life. Temarral. Así es como me gusta que suenen las guitarras. Si antes he mencionado la voz de Toni de Empty Bottles, hostia con la de Sandro Soulman Sal. Me ganaron por completo con las versiones de Whipping Post de Allman Brothers y Cortez the Killer de Neil Young.


El plato fuerte por horario eran Los Deltonos. Cuando saltaron al escenario pasadas las diez de la noche hacía un frío del carajo y les costó un rato entrar en calor. En plena faena se fue la luz unos minutos pero a la vuelta dieron buena grasa. Un de esos conciertos que van de menos a mas y que cuando el percal se calienta del todo se acaba. Engancharon de forma muy chula Muy bien y Discoteque Breakdown y cayeron los clásicos de rigor (Repartiendo, No por nada, Elvis, Gasolina o la inevitable Soy un hombre enfermo para cerrar). También dieron cancha a los temas de su último disco. El mejor momento esa cruda San Martin. Disfruté mucho más de la última media hora. Me sitúe un poco más atrás donde la voz de Hendrik Rover se escuchaba mucho mejor que en la primera fila donde estuve al inicio de su actuación. 

La traca final la pusieron The Riff Truckers. El personal botaba de lo lindo con estos tipos de Gernika que tenían unas ganas de fiesta descomunales. El menda observaba la algarabía desde la barra a lo lejos, repostando un poco mientras compartía impresiones con colegas que hacía que no veía lustros. Un gran fin de semana. A repetir sin duda. Confianza total en Alex G, un puto crack. Animarle a que lo siga haciendo. Barrunto un futuro más que interesante. Y encantado de conocer por esta vía bandas de las que apenas tengo referencias. Salud!

lunes, 30 de abril de 2018

Iggy Pop. Post Pop Depression. Live At The Royal Albert Hall

Una de las ventajas que tiene trabajar en la sección de discos es el acceso a golosinas que se deprecian. De repente llegas un día al curro y te encuentras con una lista que incluye un vinilo de Blue Valentine de Tom Waits por cuatro euros, otro de The Clash por nueve, la edición deluxe del documental Super Duve de Alice Cooper por diez o este potente directo de Iggy que me he pillado por seis. Qué alegría! Mamma mía! Y eso que últimamente llevo a rajatabla una regla imperturbable: No me compro nada que no vaya a disfrutar en los tres días siguientes a la compra. Nada de acumular a lo loco. Y me va bien. Saco un partido del copón a mis adquisiciones y cuando se que no voy a tener tiempo de disfrutarlas cuando el compañero me da la lista de depreciados ni la miro. Ojos que no ven corazón que no siente. Aunque al final siempre acabo viéndolo por la tienda.


En un principio este de Iggy Pop se me escapó pero un compañero me había guardado una copia. Me conoce y sabe que la cabra tira al monte. Y lo estoy disfrutando de lo lindo. Se trata de un concierto que Iggy Pop dio en el Royal Albert Hall de Londres el 13 de mayo de 2016 acompañado de Josh Homme y los músicos que intervinieron en su último disco de estudio Post Pop Depression una rodaja jugosa, con momentos buenísimos y que en el caso de que sea el último álbum de Iggy va a ser una despedida cojonuda. De hecho se cascan el disco entero a excepción de Vulture y he de escribir que visto así en el dvd me gusta más todavía que cuando lo escuché en su versión de estudio precisamente cuando inicié mi andadura en la sección de discos. 

Si a los temas de un buen disco como Post Pop Depressión le añades una ristra de clásicos de la Iguana pues el resultado es lo que uno espera de este tipo en directo: explosivo. Ya desde el molón comienzo con Lust For Life (que mejor tema para abrir un concierto) ves al Iggy que te esperas, contoneándose, con su peculiar forma de caminar, ataviado con una chaqueta que pronto se quitará para quedar con el torso desnudo, una de las imágenes icónicas del rock´n roll.  Un Iggy Pop mundano, con la arruga y la vejez reinando, sin esconder nada y con esa voz inconfundible y a la que todavía le queda cuerda para rato.

Pronto empieza a hacer de las suyas. Durante la envolvente Funtime se lanza al público, se da una hostia en la cabeza, un pequeño coscorrón del que brota sangre, que Iggy se quita y se limpia en su pecho. Esta desaliñado, con el rostro de un tipo duro de casi setenta palos que las ha visto de todos los colores en contraste con la elegancia de la banda integrada por Josh Homme, Tron Van Leeuwen y Dean Fertita a las guitarras (y Fertita también le da a los teclados), Matt Sweeney al bajo y Matt Helders a la batería.

Lo cierto es que todos estos músicos liderados por Josh-vivo en un continúo egotrip- Homme lo bordan con esos clásicos imperecederos que no me cansan jamás: Sixteen, Some Weird Sin, Tonight (con una chica que se sube al finalizar el tema a agasajar a Iggy) The Passanger, China Girl... Van cayendo todos maravillosamente ejecutados y pienso lo obvio, joder como me gustaría haber estado esa noche allí. La puta bomba. Impagable la sensación de euforia que te deja la colosal interpretación de Success con Iggy dejándose agasajar por la chusma. Larga vida a la Iguana.





domingo, 29 de abril de 2018

Iggy Pop. Tonight

Una de las relaciones musicales más fructíferas y apasionantes en el mundo del rock´n roll fue la que tuvo lugar entre Iggy Pop y David Bowie. La influencia del Duque Blanco en la carrera de Iggy fue poderosa y llegó en un momento especialmente bajo de la Iguana. Bowie le sacó de la penumbra y le produjo un par de discos (The Idiot y Lust For Life) vitalistas, contagiosos que siguen sonando a gloria cuarenta años después. La presencia de Bowie es notoria en ambos y se aprecia en temas tan rotundos como este Tonight, una de mis favoritas en la carrera de la Iguana. Esa introducción me vuelve loco y las guitarras de Carlos Alomar y Ricky Gardiner se cruzan a la perfección. Cualquier momento confuso se dilapida bajo la imponente presencia de Iggy Pop.



sábado, 21 de abril de 2018

Record Store Day y recomendaciones habituales

Hoy se celebra en todo el mundo el Record Store Day una cita jugosa para los melomanos que gustan de acercase a las tiendas de discos a adquirir material a la vez que parlotean con los dependientes en cuestión. Un hábito casi perdido y a las cifras me remito. Pocas resisten. Barcelona y Madrid son los lugares donde más oferta existe y por estos lares continúa Power Records, más de veinte años al pie del cañon. Donde trabajo nos quedamos fuera de la celebración porque sólo es para las tiendas propiamente dichas. En cualquier caso me sumo gustoso a la fiesta. Para los que seguimos comprando en formato físico es una buena cita independientemente de que se haya devaluado o perdido su espíritu original. Se puede debatir.

Mi experiencia como habitual de Power Records durante muchos años, aquellos tiempos en los que para conseguir material tenías que pasar por allí fue buena. Personal que te atendía bien y capaz de recomendarte con mucho tino en cuanto le dabas alguna pista. Ahora al otro lado del mostrador uno de los aspectos más interesantes de mi trabajo son precisamente eso las recomendaciones. Y de vez en cuando recibes la felicitación de algún cliente que entusiasmado te dice que le ha flipado lo que le recomendaste. La semana pasada a un tipo que me preguntó que tal estaba el Dust de Screaming Trees (agárrame que me vengo arriba) le comenté que se llevase también Above de Mad Season. Días después se acercó para agradecerme tal descubrimiento. Me comentó que cómo se le había podido pasar ese disco. Se lo había dicho a sus colegas que le corroboraron pues eso, que nos hallamos ante una de esas joyas que ingenuo de mí creía que conocía más gente.


O esa chica que a los pocos días de la muerte de Tom Petty me dijo que necesitaba el disco en el que figurase la canción Crawling Back To you. Y le comenté que además de ese tenía que hacerse con el Echo. Y no hay diez euros mejor invertidos. Ni se las veces que cuando me preguntan por un disco de soul.... Adivinaste: Don´t Give Up On Me. Y es que cuando me dan pie, cuidado, y si no también, ya me encargo yo de extender la tela de araña. Una cosa te lleva otra y así hasta el infinito y más allá. Poder ofrecer en la tienda discos como Universal United House Of Prayer, We´ve come for you all, Goodfellas, Be Good, American Caesar, The Carpenter, Deuce o Van Halen II es una delicia. Y cientos más. Claro que siempre hay cuentas pendientes. Inconcebible que no podamos acceder a Demolition 23, Debutante, Cheating At Solitaire, Lay It DownI feel alright, Electric Blue Watermelon, Gentleman´s blues o Neurotic Outsiders. Eso no tiene ningún sentido.